domingo, 04 de diciembre de 2005
Las conclusiones de un estudio internacional sobre investigación de accidentes con motocicletas, presentadas ayer en las jornadas apuntan que en el 50% de los casos la responsabilidad del siniestro recae en una conducta errónea de los conductores del coche.
Las conclusiones de un estudio internacional sobre investigación de accidentes con motocicletas, presentadas ayer en las jornadas Intervención en accidentes de tráfico apuntan que en el 50% de los casos la responsabilidad del siniestro recae en una conducta errónea de los conductores del coche.
Un estudio internacional sobre investigación de accidentes de motocicletas concluyó que en un 50% de los casos la responsabilidad del siniestro se debe a una conducta errónea del conductor de un coche.
Así lo indicaron ayer David Cami, asesor técnico de los gabinetes de los Mossos de Escuadra, y Mattia Sillo, asesor de fiscales y profesor de investigación de accidentes de la policía de Italia, que colaboraron ayer en las jornadas de Intervención en accidentes de tráfico. Metodología de otros cuerpos policiales europeos. Aspectos técnicos, jurídicos y sociales. 200 agentes de policía de Gran Canaria, 20 de Lanzarote y 60 de Tenerife participaron en las citadas jornadas, que se desarrollaron como culminación a una serie de actividades de formación que ha realizado la Academia Canaria de Seguridad.
Los dos especialistas explicaron que «el giro a la izquierda» es uno de los accidentes más comunes, ya que «se reduce sobremanera la visibilidad». En el 80% de los casos de siniestralidad entre coches y motocicletas se deben a un «error de percepción» del conductor del coche en un 50% y de los motociclistas en un 30%, añadieron Cami y Sillo.
Coincidieron en que es en el «área urbana donde más altercados de motos se producen, aunque el mayor número de siniestros sigue siendo entre coches».
La UE quiere reducir al 50% las muertes en 2010
Menos muertes. Uno de los proyectos en los que trabaja la Unión Europea pretende reducir la mortalidad en accidentes de tráfico en un 50% en el 2010. El objetivo es desarrollar junto a las fábricas de coches materiales menos lesivos para evitar que en los atropellos los golpes en la cabeza sean menos duros. «Se intenta crear un airbag para peatones», aseguró Mattia Sillo.
Velocidad. Tanto David Cami como Mattia Sillo consideran que de nada sirve el aparato que limita la velocidad de los coches ya que, existe un interés económico a vender el producto que quiere el comprador. En Mataró se está realizando una prueba piloto que consiste en enviar una señal que el sistema del coche sea capaz de captar con la información de la velocidad a la que debe circular, sobre todo en aquellas zonas con mayor concentración de personas. No obstante, los expertos no hablan de velocidades máximas sino de las adecuadas.