domingo, 23 de abril de 2006

El placer de pasear en Harley

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Cualquiera que tenga el carné de conducir motos puede acercarse a la Plaza de la Marina para probar un modelo de la mítica compañía de motor estadounidense

Muchos pagarían por tener entre las piernas una Harley-Davidson y poder conducirla. Cualquiera puede hacerlo gratis este fin de semana en la Plaza de la Marina. Lo único que necesita es tener el permiso A, que permite pilotar motocicletas. Es uno de los mayores atractivos que traen consigo los barcos de la V Regata Ciudad de Málaga-Costa del Sol.
La firma estadounidense de motos es una de las patrocinadoras de la actividad y pone a la vista de todos los que se acerquen a la plaza una muestra de los modelos más atractivos que tienen en la tienda de Málaga (sita en la calle Eugenio Gross, 22). Una de ellas se utiliza en competiciones de velocidad de Estados Unidos. Sus gruesos neumáticos, más grandes aún que los que suelen calzar este tipo de vehículos, y su forma plana delatan que no es una moto para salir con ella a la calle. Basada en un el modelo más futurista de la marca, la gama de las V-Road, tiene una enorme capacidad de aceleración y las competiciones en las que participa son exclusivamente en línea recta, con el único objetivo de medir la fuerza del motor.

Es uno de los modelos más llamativos que hay en la Plaza de la Marina, pero no el único que capta la atención. Más de media docena de Ducatis –el concesionario Harley comercializa la marca italiana en Málaga– con motivos especiales y rasgos clásicos también se pueden contemplar.

Éstas sí, se miran pero no se tocan. La mayoría de las Harleys no sólo se pueden tocar, sino también conducir. Aproximadamente cada hora hacen una pequeña excursión por la ciudad con media docena de motos. Los rugidos de estos motores de hasta 1.500 centímetros cúbicos son casi tan llamativos como la silueta de unos modelos únicos que van desde los poco más de 8.000 euros hasta prácticamente lo que uno quiera gastarse. Porque quien se compra una Harley no suele dejarla tal y como la saca del concesionario. La gama de productos para customizarla es casi infinita.

Las que hay para el paseo, aunque van con lo que la moto trae de serie, bastan para encandilar e incluso emocionar a quienes las prueban. "Es increíble. Yo pensaba que iba a ser más pesada, pero es muy manejable y potente", comentaba Álvaro Martín tras bajar de una Fat Boy, un modelo de más de 300 kilos de peso y 1.450 centímetros cúbicos de motor. Fue a probar la moto porque según decía, probablemente será la única oportunidad que tenga de conducir una Harley Davidson. Sin embargo descartaba comprar una:
"Es un capricho demasiado caro".

El año pasado fueron más de 400 personas las que se subieron a una de estas motos o una Buell, la firma deportiva de Harley. Para este año, Barón, uno de los responsables del concesionario, espera que al menos se repita la
afluencia: "Nada más abrir se ha notado que la gente responde. Otros años estábamos más escondidos en el Puerto; ahora en la Plaza de la Marina tenemos más visibilidad". Lo cierto es que durante todo el día de ayer decenas de personas se pararon y contemplaron todos los modelos. Además, hay varios expositores con el resto de patrocinadores de la Regata. Lo más llamativo junto con las motos es un barco de 24 metros de largo que hay en medio de la plaza.
Publicado por TitoenHispania @ 8:09 | 0 Comentarios | Enviar

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