jueves, 12 de julio de 2007

Pierde una pierna tras caer con su moto bajo una máquina limpiadora

C. C. G, vecino de Andrín y de 51 años, se estrelló contra el vehículo cuando adelantaba a varios vehículos a la altura de Poo

EVA SANROMÁN/LLANES

Un motorista de Andrín resultó herido grave ayer tras sufrir un accidente contra una máquina de limpieza municipal que estaba de servicio.

El ovetense Carlos C. G, de 51 años, circulaba por la carretera que une las localidades de Poo y Llanes cuando, mientras adelantaba, se estrelló contra el vehículo. Tras caer debajo del mismo éste le amputó una de sus piernas a la altura de la rodilla.

El accidentado estaba adelantando a una caravana de vehículos con su moto, del modelo Harley Davidson de manillar alto, cuando se cruzó con el vehículo de limpieza. Éste era el primero de la caravana de coches que Carlos C. G. adelantaba y, a su altura, el conductor procedía a girar hacia la izquierda para meterse en la zona del punto limpio.

El motorista no consiguió frenar a tiempo, ya que, previsiblemente, no se había percatado del giro, y el choque hizo que su cuerpo fuera a parar debajo de la máquina de limpieza. Fue ahí cuando Carlos C. G. perdió la consciencia. Una de las hélices del vehículo, que estaba puesta en marcha en aquel momento, amputó la pierna del accidentado a la altura de la rodilla.

Según algunos testigos que presenciaron el accidente, fue el propio conductor de la máquina de limpieza quien se bajó, inmediatamente, para recoger la pierna del recién accidentado, previendo así una posible intervención quirúrgica para injertársela de nuevo. Sus reflejos servirían para la operación horas más tarde.

Hospital Central

El servicio de ambulancias de Llanes se acercó a la zona del suceso para socorrer a herido. Cuando llegaron, estaba inconsciente. La gravedad del accidente hizo que el herido fuera trasladado, directamente, al Hospital Central de Asturias sin pasar por el Grande Covián de Arriondas.

Por la tarde

Según los vecinos de Carlos C. G. la noticia se conoció en el pueblo llanisco a primeras horas de la tarde. Fue hacia las cinco cuando supieron que ya estaba siendo intervenido en la unidad de cirugía del centro sanitario de Oviedo. La operación intentaba reimplantarle la pierna mediante un injerto. Al cierre de esta edición no se conocía el estado del herido.

Según una vecina de la localidad de Andrín se trata de «un hombre muy conocido en la zona», una persona popular que «no pasa desapercibida». Quizás por eso, las noticias de su accidente, explica, «causaron a todos una gran consternación». «Tanto él como su mujer», dice, «son muy queridos en el pueblo de Andrín porque son muy buena gente». Por eso, en la tarde de ayer la mayoría de los vecinos lamentaban el trágico suceso ocurrido.

Carlos C. G. se fue a vivir a la localidad llanisca de Andrín hace ya seis años. Antes se dedicaba en Oviedo, ciudad de la que es natural, a trabajar en el sector bancario. Actualmente está jubilado y ha establecido el núcleo de Andrín como su residencia permanente.

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